Si alguna vez has llegado a clase y te has lanzado directamente a la acción, este artículo es para ti. Un buen calentamiento marca la diferencia entre una sesión productiva y una lesión evitable. Aquí te dejamos la rutina que recomendamos en ONA Club.

¿Por qué calentar?

El calentamiento tiene tres objetivos claros:

  • Elevar la temperatura corporal para que músculos y tendones sean más elásticos.
  • Activar el sistema cardiovascular progresivamente, evitando picos de pulso.
  • Preparar la mente: tu cerebro necesita un aviso de que va a tener que coordinarse, reaccionar y concentrarse.

Rutina de calentamiento en 5 minutos

Sigue este orden de pies a cabeza:

  1. Movilidad de tobillos (30 s): círculos con cada pie apoyando la punta en el suelo.
  2. Sentadilla ligera (45 s): sin peso, bajando despacio y subiendo con control.
  3. Rotación de cadera (30 s): pierna flexionada, traza círculos amplios hacia fuera.
  4. Gato-vaca (30 s): a cuatro puntos, arquea y redondea la espalda con la respiración.
  5. Brazos y hombros (30 s): círculos amplios hacia delante y hacia atrás.
  6. Jumping jacks suaves (60 s): para acabar de subir pulsaciones.
  7. Respiraciones profundas (15 s): tres inhalaciones por nariz, exhalaciones por boca. ¡Lista!

Errores comunes

  • Estirar en frío con rebote (puede provocar microrroturas).
  • Calentar demasiado rápido: no se trata de agotarte antes de empezar.
  • Saltarse el calentamiento «porque llego tarde». Mejor perder un minuto de clase que tres semanas por una lesión.

Si tienes dudas sobre cómo adaptar el calentamiento a tu nivel, pregunta a tu instructora al inicio de la sesión. ¡Estamos para ayudarte!